Efectivamente Juanjo.
Los que hemos sido autodidactas, o los que han empezado con un método erróneo, sabemos que hay un parón llegando a cierta velocidad, es el punto en que no somos capaces de ejecutar el proceso mental necesario para:
1- Contar los puntos y rayas.
2- Traducirlo al signo correspondiente.
3- Anotar el signo copiado.
4- Preparar la mente para la siguiente trama de puntos y rayas correspondiente al próximo signo.
Y aún nos queda otra fase más, la 5, leer una serie de signos y traducirla a una palabra, imposible si no la hemos escrito en un papel.
La costumbre de ir contando puntos y rayas es una barrera muy difícil de superar a posteriori, lo que nos deja estancados en esa barrera mucho tiempo (algunos se han quedado para siempre), y por eso vemos operadores veteranos que no pasan del QRS (una de las maldiciones de la CW obligatoria).
El forzar los signos a alta velocidad tiene el inconveniente de necesitar más tiempo para "oír" la CW (cosa que si la velocidad es suficientemente baja se podría hacer desde el primer momento) pero nos saltamos directamente los pasos 1 y 2, lo que nos permitirá llegar de una forma más rápida y cómoda hasta la fase 5.
Hasta aquí solo podremos decir que somos telegrafistas entre comillas, oímos los signos pero estamos limitados a la velocidad de escritura para poder leer e interpretar el sentido de lo copiado. Esto nos vale para concursos, DX, o QSO muy sencillos de solo RST y poco más.
El siguiente salto es pasar a "oír" palabras, no utilizar el lápiz salvo para los datos, es decir, aprender un vocabulario que nos permita mantener una conversación en CW, y entonces si podremos decir que somos TELEGRAFISTAS con mayúsculas, aunque solo lo seremos en el idioma que utilicemos habitualmente.
Esta es la opinión de un "telegrafista" envidioso, al que se le cae la baba cuando en raras ocasiones pilla una conversación de los verdaderos telegrafistas.