En muchas ocasiones llego a la conclusión de que la actividad en QRP es como la del sexo. Hablamos mucho de ello, pero hacerlo, lo que se dice hacerlo, la verdad, lo hacemos poco.
Día 1 de Agosto. Comienzo de vacaciones. He llegado hace dos días a mi refugio en Arroyo Cerezo (IN990GC) a 1.330 metros de altura. Después de la siesta, pasados los calores de las horas centrales del día, me pongo a la escucha en 40 metros. Hay propagación. Se escuchan potentes estaciones EA y otras europeas.
Conecto mi transceiver chinito (HB1A). Quiero hacerle un test de trabajo en profundidad antes de llevármelo de viaje a Alemania el próximo lunes. Y empiezo a llamar en 7.030 Khz. El chinito tiene una memoria que con solo darle a un botón hace una llamada general con el indicativo que se le programe. Afortunadamente¡¡¡. Hice un QSO con un holandés. Las señales de EA en la zona de CW brillaban por su ausencia. Y os aseguro que la antena (un dipolo alto y despejado) tiene un rendimiento fantástico en este lugar.
Cada poco volvía a comprobar que la propagación continuaba alta, y allí estaban los colegas conversadores de 40 metros en SSB hablando de sus cosas, su próstata, de si iban al médico, de si hacía calor, de sus sistemas de "microfonía"...
Dos horas de llamada y ningún EA en 7.030...y la propagación abierta. No sé si hago algo mal o mis hábitos de radio son anticuados. Quizás me tendría que anunciar en algún cluster, pues al parecer la actividad en CW QRP va siendo ya algo raro y esporádico.
En fín, amigos, por favor, no dejemos de practicar el QRP. Ni el sexo, tampoco.
Nando
EA5AHN